top of page

Guerra Civil en Yemen: Un Conflicto que Perdura

Antes de iniciar a hablar acerca de la guerra civil yemení es necesario explicar dónde se encuentra ubicado Yemen, ya que su ubicación nos demuestra la relevancia estratégica que tiene este país en el panorama internacional. Yemen se encuentra en el extremo sur de lo que se conoce como la península arábiga, donde comparte fronteras con Omán al este y con Arabia Saudita al sur. Este último buscará tener una gran influencia dentro del país a lo largo de su historia.


La posición geográfica de Yemen le permite tener una gran influencia en el estrecho de Bab el-Mandeb, que separa las costas africanas de Yibuti y las costas yemeníes. La relevancia de este estrecho radica en que es el acceso al Mar Rojo desde el océano Índico, convirtiéndolo en un paso obligatorio hacia el canal de Suez y el Mediterráneo y, por lo tanto, uno de los nudos de comunicación marítima más importantes del mundo, permitiendo conectar los puertos europeos con los asiáticos.


Por esta misma razón, tanto potencias regionales como superpotencias han puesto los ojos sobre este país con el fin de lograr obtener influencia en el control de este estrecho. Además, gozan de unos 3.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo, según datos del 2021, lo que lo convierte en uno de los países con mayores reservas petroleras del mundo y, por ende, en objeto de interés por parte de varios actores del sistema internacional.



La historia de Yemen inicia en 1990, cuando Yemen del sur y Yemen del norte se unifican tras años de estar separados. La separación de Yemen se da durante el siglo XIX, cuando el Reino Unido decide ocupar el puerto de Adén, ubicado al sur de Yemen. Un puerto de gran relevancia estratégica, ya que el mismo se encuentra en la ruta marítima que une al mar Mediterraneo con Asia oriental. Por otra parte, el Imperio Otomano con aras de expandir su imperio decide ocupar el norte de Yemen. Quedando dividido en norte y sur.


Pero las administraciones del sur y el norte de Yemen cambiarían de manos durante el siglo XX. Con la caída del Imperio Otomano, tras la Primera Guerra Mundial, Yemen del norte se convertiría en una monarquía, liderada por el Imán Yahya; mientras que el sur de Yemen dejaría de estar en manos británicas en el año 1967, luego de que grupos armados, apoyados por la Unión Soviética y Egipto, iniciarán una revolución que desplazaría a los británicos. 


Durante los siguientes años las relaciones entre el norte y el sur de Yemen experimentaron algunas rispideces, debido a los intereses geopolíticos y económicos de ambos países. El norte, se empezó a caracterizar por tener un gobierno de tipo capitalista, con fuertes vinculaciones con su vecino norteño, Arabia Saudita. Mientras que el sur, por otra parte, se caracterizó por acercarse a la Unión Soviética, y con ello a su ideología marxista y secular, totalmente contraria a lo que el norte pregonaba. 



La caída de la Unión Soviética en 1991 terminaría provocando que la República Democrática de Yemen, como se denominaba el sur, se apresurase para que se lleve a cabo un proceso de unificación, debido a que ya no contaban con apoyos externos. Debido a esto, el 22 de mayo de 1990 Yemen se terminaría unificando.


En los primeros años de existencia de Yemen va a empezar a surgir un grupo en el noroeste del país conocido como “Juventud Creyente”, que representaba a los musulmanes chiitas de la rama Zaidi. Los zaidies solían ser una mayoría mientras el país se encontraba dividido, pero tras la unificación empezaron a ser marginados y discriminados por el gobierno (suníta). Esta actitud del gobierno yemení se veía influenciada por Arabia Saudita, que quería expandir el wahabismo sunita en el país.



Ante estas circunstancias, Hassan Al Houthi, un miembro del parlamento yemení, renuncia a su banca en el parlamento y se une a la “Juventud Creyente”, grupo del cual se terminaría convirtiendo en líder. Al Houthi quería una revolución islámica similar a la que había ocurrido en Irán, que expulse toda influencia extranjera y que restablezca los valores islámicos sobre la sociedad. Ya para fines de la década de los 90 's la “Juventud Creyente”, con Al Houthi como líder, se empieza a rebelar contra el presidente yemení, Ali Abdullah Saleh.


Hassan Al Houthi
Hassan Al Houthi

En el año 2000 las relaciones entre el gobierno yemení y la “Juventud Creyente” se tensarían aún más, debido a que Saleh permitiría la intervención de Estados Unidos en el país, donde el grupo Al-Qaeda tenía presencia. Todo esto a causa de que los Estados Unidos, después de los hechos ocurridos del 11S, habían comenzado una guerra contra el terrorismo. Esta acción del presidente Saleh fue muy repudiada por la población yemení, causando que cada vez más gente se sumara al movimiento de Al Houthi


Saleh ante el crecimiento de este movimiento, ordena el arresto de Al Houthi y reprime brutalmente sus protestas. En respuesta, la “Juventud Creyente” lanza una rebelión armada en el norte de Yemen, causando, poco después, que Al Houthi sea asesinado. Ante este hecho, el grupo empezará a tomar el nombre de su líder convertido en mártir, siendo conocidos como “hutíes”


El conflicto armado entre hutíes y el gobierno yemení continuó luego de la muerte de Al Houthi, y llegó a tomar dimensiones regionales cuando en el año 2009 los hutíes acusaron a Arabia Saudita de que estaba permitiendo que el gobierno de Yemen colocase tropas del lado saudí de la frontera. Lo que terminó provocando que los hutíes invadieran Arabia Saudita, para luego ser repelidos por los saudíes. Irán, al ver que los hutíes se enfrentaban con su mayor rival de la región, Arabia Saudita, decide enviar armamento a los hutíes para apoyarlos en su lucha armada.



Los conflictos que mencioné recientemente demuestran la inestabilidad de este país a lo largo de su corta historia, pero la etapa más turbulenta de su historia llegaría con la guerra civil, que tendría inicio en el año 2014. Pero antes de ir directamente a eso es necesario un poco más de contexto acerca de lo que ocurrió en los años previos al inicio del conflicto. 


Con la llegada de la Primavera Arabe en 2011, un movimiento político y social que sacudió medio oriente en aras de reclamar mayores libertades y el fin de los gobiernos autoritarios de la región, se puede identificar las raíces del inicio de la guerra civil en Yemen. El inicio de estos levantamientos sociales a lo largo y ancho de medio oriente terminó influyendo para que la población yemení también se levantase contra el gobierno de Saleh, que llevaba en el poder desde que el país se unificó. Saleh respondió reprimiendo los levantamientos, pero Arabia Saudita, finalmente, terminó interviniendo con ayuda de las Naciones Unidas para que Saleh delegara su puesto a su vicepresidente, Abdrabbuh Mansur Hadi. Pero esta transición política no lograría pacificar al país, y la gran inestabilidad y desorganización de este nuevo gobierno terminaría causando el crecimiento de los hutíes como movimiento. 



Entre fines de 2014 y principios del 2015 los hutíes van a aprovechar la inestabilidad del gobierno y se van a expandir hacia el sur, llegando a ocupar la capital de Yemen, Saná. Obligando a que el presidente Hadi se exilie en Arabia Saudita. Este avance aplastante de los hutíes generaría preocupación en Arabia Saudita, quien temía que Irán, que apoyaba financiera y armamentísticamente a los hutíes, encontrara en Yemen un aliado sobre el cual apoyarse a la hora de proyectar su poder regional.


Por esta misma razón, Arabia Saudita, con el apoyo de varios países de la región, comienza una serie de ataques aéreos hacia los hutíes con el fin de que estos pierdan poder en Yemen, y así poder restaurar el gobierno de Hadi, favorable a Arabia Saudita. Mientras tanto, Al-Qaeda aprovechaba la guerra civil para esparcir sus dominios en Yemen, quedando buena parte del territorio bajo el poder de esta organización. 



Para el año 2017, la coalición liderada por Arabia Saudita envía tropas terrestres al sur de Yemen, donde tomarán la ciudad de Adén, junto con otros territorios que eran controlados por los hutíes. Pero esos no serían los únicos avances que haría la coalición de Arabia Saudita. Para finales del 2017, Donald Trump ordena aumentar los ataques contra Al-Qaeda, ayudando a que las fuerzas gubernamentales de Yemen recuperen grandes cantidades de territorio.


Sin embargo, en el año 2018, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), miembros de la coalición comandada por Arabia Saudita, deciden separarse de la misma debido a su disconformidad con el gobierno yemení y con la dirección que estaba tomando la guerra. Aún así, querían seguir influyendo en el desarrollo de la misma. Por lo que empiezan a apoyar a un nuevo grupo en el sur de Yemen, llamado Consejo de Transición del Sur (CTS). Este grupo no se encontraba alineado ni con el gobierno, ni con los hutíes, y reclamaban la separación del sur del país. Luego del 2018, los separatistas del CTS se aliarían con el gobierno yemení para enfrentar a los hutíes, pero aun así la intensidad de la guerra civil sería menor que en los años previos.



En abril del 2022, por iniciativa de la ONU, se da inició a un alto al fuego que enfriaría el conflicto por completo, causando que en octubre de ese mismo año, cuando se terminó el alto al fuego, el conflicto no se reanudará. Por otra parte, Arabia Saudita e Irán volverían a restablecer relaciones diplomáticas en el año 2023 gracias a la mediación de China, generando que la tensión entre ambos países desaparezca.


A su vez, en ese mismo año, 2023, se daría inicio al conflicto entre Israel y Hamás, provocando que los hutíes respondan en defensa de Hamás atacando con drones y misiles a Israel y a los buques de carga que viajan a través del Mar Rojo, con el fin de poner en jaque al comercio mundial. Ante esta situación, Estados Unidos y Reino Unido darían inició a un bombardeo sistemático hacia objetivos militares hutíes en Yemen, con el fin de socavar su capacidad militar.



En la actualidad, existen posibilidades de que la guerra civil vuelva a ganar intensidad, debido a que los constantes ataques aéreos de Estados Unidos hacia los objetivos hutíes buscarían ser aprovechados por diversas facciones yemeníes para tomar territorios estratégicos que hoy en día se encuentran bajo control de los hutíes. De momento, ni los Estados Unidos, ni Arabia Saudita dicen estar detrás de esto. Pero sin duda es algo que podría llegar a modificar el status quo regional.


Bibliografía


Comentarios


bottom of page