top of page

Cuba como herramienta electoral: la política exterior al servicio del voto interno

Actualizado: 16 may

Las relaciones internacionales están estrechamente vinculadas a las cuestiones internas de los Estados. Esto mismo se puede ver reflejado en el caso de Cuba, cuya cercanía geográfica a Estados Unidos la ha convertido históricamente en un foco estratégico de interés dentro de su área de influencia para potencias que buscaban desafiar la hegemonía estadounidense.


Tras la Revolución Cubana en 1959, Cuba deja de responder a los intereses políticos y económicos de Estados Unidos y comienza un proceso de alineamiento con el bloque socialista en el contexto de la Guerra Fría. Este cambio drástico en la política cubana pone a la isla en la mira del sistema internacional, ya que fue un actor clave en la confrontación bipolar en los famosos conflictos dados en la periferia, derivando en episodios de alta tensión internacional como lo fue la Crisis de los Misiles en Cuba.


Desde aquel momento, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se destacaron por la confrontación bilateral en materias como sanciones económicas, aislamiento diplomático y diversas estrategias de presión. Al mismo tiempo, la isla expresaba esta tensión en sus alineaciones internacionales, específicamente aquellas que se oponían a Washington; entre ellas se destacan la Unión Soviética, posterior a eso Venezuela (con quien mantuvo una estrecha relación basada en cooperación energética y política) y potencias como China, que en la actualidad disputa con Estados Unidos sobre quién va a ser el árbitro mundial.


Asimismo, se puede ver reflejado cómo la histórica confrontación entre La Habana y Washington está estrechamente vinculada al sistema electoral estadounidense. La crucial presencia de un régimen adverso en una zona pura y exclusivamente estratégica podría ser un elemento discursivo clave para interpelar al electorado y, sobre todo, para la captación de votos en el marco de las elecciones de medio término celebradas el 3 de noviembre de 2026.


El presidente John F. Kennedy y el presidente Nikita Khrushchev durante su reunión en Viena, Austria, en junio de 1961.
El presidente John F. Kennedy y el presidente Nikita Khrushchev durante su reunión en Viena, Austria, en junio de 1961.

Cuba situación actual


En la actualidad, Cuba enfrenta una de las crisis más profundas desde el fin de la Guerra Fría. Esta crisis está caracterizada por la escasez de alimentos, medicinas y bienes básicos, junto con una elevada inflación, pérdida del poder adquisitivo, caída del turismo y falta de divisas. Esto mismo refleja el deterioro de la isla en cuestiones fundamentales para la misma, como la falta de combustible y el deterioro de servicios públicos como agua, transporte y salud. Asimismo, la escasez de combustible afectó sectores clave como la producción agrícola y la distribución de alimentos, recolección de residuos, entre otros.


La situación alcanzó un punto crítico el 16 de marzo de 2026, cuando el sistema eléctrico nacional colapsó, dejando a millones sin luz en toda la isla. Fue uno de los apagones más graves en décadas y el sexto en poco más de un año; esto evidencia la semejante crisis estructural del sistema energético en Cuba.


El gobierno de Miguel Díaz-Canel atribuye la crisis a factores externos, donde denuncia principalmente un “bloqueo” y una “asfixia energética” por parte de Estados Unidos. Asimismo, también se excusa en sanciones y restricciones al suministro de petróleo y a la caída de aliados como la de Nicolás Maduro. El oficialismo compara la situación con el “Período Especial” en Cuba, llamando a la resistencia social. Igualmente, la crisis actual es igual o aún más compleja que la de los años noventa. En la actualidad, la emergencia cubana estaría siendo más prolongada; en la población se observa mayor desigualdad y carece de un rescate externo como lo fue en los años 2000 con el apoyo de Hugo Chávez.


La crisis humanitaria y energética en la isla se ve reflejada en un fuerte descontento social. Esto mismo se puede observar en las protestas de 2025, donde se registraron miles de manifestaciones a lo largo del año. El malestar también se expresó en el mes de marzo de este año, donde ocurrieron ataques a la sede del Partido Comunista de Cuba. En ese contexto se registraron actos de vandalismo contra las sedes del partido, cacerolazos, protestas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Estos hechos evidencian una población totalmente desgastada por la inestabilidad y marcada por el descontento y malestar social. Esto mismo quedó plasmado en los ataques directos contra el aparato político del Estado.



Presión estadounidense


Para comprender la situación actual cubana es de suma importancia entender la presión de Estados Unidos sobre la isla. En 2026, Washington intensificó las restricciones energéticas, donde limitó el acceso de petróleo a Cuba (especialmente el proveniente de Venezuela); esta medida agravó la crisis dentro de la isla. La reducción de crudo a la isla, sumada a la presión estadounidense, afectó de manera directa a las principales fuentes energéticas cubanas. Como consecuencia de este accionar, se profundizaron los apagones y el deterioro económico.


Asimismo, el presidente Donald Trump impulsó una política de máxima presión, donde incluye amenazas y sanciones estrictas dirigidas a cualquier actor internacional que exporte petróleo a Cuba; esto mismo incrementó el aislamiento energético de la isla. El 11 de enero de este año, tras la toma del control del mando venezolano por parte de Estados Unidos, Trump afirmó lo siguiente en la red social X:

"¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA, CERO!"


De esta manera, en mayo de este año Trump amplió las sanciones económicas, de tal manera que afectó de manera drástica a ciertos sectores clave de la isla como la energía, banca, minería y defensa. De igual manera, aplicó sanciones a empresas y bancos extranjeros que mantengan vínculos con el régimen cubano. Dentro de estas medidas se pueden observar congelamiento de activos, aumento de restricciones financieras y endurecimiento en el embargo de crudo. Esto hace que Cuba se aísle tanto del sistema internacional como del suministro petrolero.


Lo último más relevante ocurrido en la isla fue la reunión que encabezaron representantes de inteligencia de Estados Unidos y Cuba en La Habana. El director de la CIA, John Ratcliffe, viajó personalmente para reunirse con el ministro del Interior cubano, Lázaro Álvarez Casas, junto con otros funcionarios y figuras vinculadas al Partido Comunista.



Estrategia estadounidense a la luz de la Doctrina de la Contención


La doctrina de la contención es una estrategia formulada por el diplomático George F. Kennan durante la Guerra Fría. Esta misma era una estrategia de Estados Unidos para frenar la expansión del comunismo (especialmente el de la Unión Soviética) sin enfrentarse a una guerra directa, sino conteniendo y limitando su influencia mediante alianzas militares, presión política y ayuda económica a países con posibilidad de caer en aquella ideología.


Hoy el accionar estadounidense puede entenderse a la luz de esta estrategia. En la actualidad, Estados Unidos busca contener a la isla en medio de su agravio humanitario y energético, sin enfrentarse en un conflicto bélico directo. Washington busca que el derrocamiento del régimen cubano se dé mediante una cuestión interna e individual, mediante la crisis que están viviendo.


Una vez se logre la caída del régimen comunista y se establezca un gobierno que responda a los incentivos mismos de la influencia norteamericana, Donald Trump y su cúpula estarían usando el colapso de este régimen como captación de votos para las elecciones de medio término celebradas el 3 de noviembre. Esto sería clave para el Partido Republicano, ya que hoy en día los ciudadanos estadounidenses están polarizados en su visión política y, sobre todo, gran parte de la población está viviendo un gran descontento con la gestión del presidente Trump.



Bibliografía


Comentarios


bottom of page