Argentina y Chile: la importancia de los glaciares y el Campo de Hielo Patagónico Sur
- Fiamma Loaiza
- 6 nov 2025
- 6 min de lectura
Actualmente el medio ambiente y el calentamiento global son un tema controversial a nivel internacional. Algunos países han sancionado leyes, en mayor o menor alcance, para la protección del ambiente. No obstante, la minería continúa actuando y contaminando nuestros recursos. Los glaciares pueden afectar al conjunto de la población de forma grave, si no son preservados, convirtiéndose en un conflicto debido a las reservas, entre otras consecuencias.
El retroceso de los glaciares debido al calentamiento global se debe al cambio climático, pero debemos sumarle la actividad humana que genera aún más temperatura. Su retroceso, puede derivar en la desaparición de los glaciares y el agua que proveen. Chile y Argentina comparten el Campo de Hielo Patagónico Sur, lo que implica un recurso de enorme valor para preservar en el presente, y de cara al futuro.
Campo de Hielo Patagónico Sur
Ambos países conforman el Campo de Hielo Patagónico Sur. Extendido por 350 kilómetros de norte al sur, con un área de 12.363 km2, siendo 9.700 km2 pertenecientes a Chile y de Argentina 2.500 km2. A este último lo denominan hielo continental patagónico mientras que a Chile, campo de hielo sur. Una gran parte de este campo de hielo se protege mediante los diversos parques nacionales, a su vez que contempla volcanes como “Viedma” y “Lautaro”.

Esta cercanía entre países debido al Campo de Hielo, hace considerar el hecho de que un problema ambiental que afecte a un país, afectará al otro de manera subsecuente. “La masa de hielo alimenta decenas de glaciares de la zona, entre los que se encuentran el Upsala (765 km2), Viedma (978 km2) y Perito Moreno (258 km2) en el Parque Nacional Los Glaciares en Argentina, y el Glaciar Pío XI o Glaciar Bruggen. (1.265 km2, la mayor en área y más larga del hemisferio sur fuera de la Antártida), O’Higgins (820 km2), Gray (270 km2) y Tyndall (331 km2) en Chile. Los glaciares que van hacia el oeste desembocan en los fiordos de los canales patagónicos del Océano Pacífico; las que van hacia el Este desembocan en los lagos patagónicos Viedma y Argentino, y eventualmente, a través de los ríos de la Leona y Santa Cruz, hasta el Océano Atlántico” (Aquae Fundación, 2022).
No solamente el hecho de que un país deje de proteger sus glaciares, podría generar un efecto en el otro, sino que además afectaría a poblaciones futuras. Considerando, además, el hecho de que desembocan en los Océanos Pacífico y Océano Atlántico, por lo cual estaríamos hablando de una problemática mayor.
Caso de Chile
En este último tiempo Chile ha perdido 200 glaciares afectando el ciclo del agua y los recursos hídricos. “Según las cifras iniciales, en el año 2014 se registraron 24.114 glaciares con una superficie de 23.641 km2. Las cifras de 2019, a partir del 95% de los datos recogidos, registran 25.725 glaciares, con una superficie total de 21.747 km2” (Aquae fundación, 2023). Comparándolo con los últimos datos de 2024-2025, por parte del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, la superficie total ha disminuido por debajo de los 21.000 km².

Aunque se ha apuntado a la crisis climática, no se descartan otras actividades como la minería. Dentro de las medidas tomadas podemos mencionar: “En marzo de 2022, por ejemplo, el Gobierno chileno anunció la creación del Parque Nacional Glaciares de Santiago para proteger 368 masas de hielo acumulado, que en total representan el 56% del agua almacenada en la región capitalina” (Aquae fundación, 2023). Actualmente a 50 km de Santiago, opera “El proyecto minero llamado Los Bronces Integrado opera a sólo 50 km de Santiago, sobre una delicada zona cordillerana para extraer cobre y molibdeno y busca ampliar el rajo existente en direcciones este y oeste” (Greenpeace Chile, 2024).
Tengamos en cuenta que la minería genera lo siguiente: “Al remover tierra y rocas para extraer minerales, se afecta la estabilidad glaciar y toda su dinámica. Como consecuencia, se perjudica también la estabilidad de los ecosistemas aguas abajo que dependen de ellos. La minería de rajo abierto emite polvo, que al posarse sobre los glaciares reduce su capacidad para reflejar la luz solar (albedo), aumentando la temperatura y acelerando su derretimiento” (Greenpeace Chile, 2024). Además de otras consecuencias graves. No es esta la única empresa minera que ejerce en la zona, pero tiene un gran peso significativo para el impacto ambiental.
Caso de Argentina
Mencionaré algunos de los datos que son relevantes para la cuestión a explayar, además de que nos permiten comprender la magnitud y la importancia de que el país regule y haga cumplir las normas dentro del país: “Según se detalla en el Inventario Nacional de Glaciares (ING), Argentina cuenta con 16.968 cuerpos inventariados, de los cuales 16.078 son glaciares en la Cordillera de los Andes y 890 en las Islas del Atlántico Sur. En términos de superficie, Argentina cuenta con 8.484 km2 (848.400 hectáreas) cubiertos de estos cuerpos inventariados, de los cuales se encuentran 5.769 km2 (576.900 hectáreas) en la Cordillera de los Andes y 2.715 km2 (271.500 hectáreas) en las Islas del Atlántico Sur” (Greenpeace argentina, S/A).
Se considera actualmente que la cobertura propia del hielo, está en un 15% de retroceso, más veloz que hace una década.

Un caso que ha sido emblemático por su gran impacto es el de la mina Veladero ubicado en la provincia de San Juan, la compañía multinacional Barrick Gold. Generaron el peor derrame en la historia de la Argentina, contaminando agua con cianuro y mercurio. En el año 2019 la Corte Suprema de la Justicia de la Nación declaró en un fallo que la responsabilidad en la protección de glaciares es compartida entre Nación y las provincias, aunque el caso ha continuado en las Naciones Unidas, cuestionando al gobierno nacional y provincial, además de a la empresa, siendo el último derrame en el 2022.
Las leyes por sí solas no contribuyen a un cambio y no son un impedimento para las industrias. Se debe insistir en el accionar del gobierno a nivel nacional y provincial, debido a que no es el único caso que contribuye a este problema.
Los glaciares a largo plazo, pueden ser irrecuperables. En Chile: “Las minas Pimentón, El Teniente (ambas subterráneas en la actualidad) y Cerro Casale que hasta ahora solo han causado impactos menores en glaciares rocosos podrían implicar intervenciones mayores si se realizan expansiones futuras o si el modo de explotación cambia de subterráneo a superficial como ha ocurrido en Los Pelambres. Varias otras prospecciones, en cambio, constituyen proyectos menos avanzados que, por su ubicación, potencialmente afectarán glaciares rocosos” (Brenning y Azócar, 2010, P. 153).
Mientras que en Argentina: “Gran parte de los actuales proyectos en fase de operación, desarrollo o exploración se concentran en las zonas cordilleranas de San Juan y provincias vecinas en la extensión oriental de los cinturones cupríferos y auríferos de El Teniente-Río Blanco, El Indio y Maricunga. Los antecedentes existentes sobre las minas y los proyectos de exploración dan una primera impresión de los posibles impactos futuros que el desarrollo minero en Argentina puede causar si tales intervenciones se concretan” (Brenning y Azócar, 2010, P. 154).
Los impactos futuros sólo pueden estimarse, no de forma concreta, de esta forma no sabremos el impacto real hasta que esté sucediendo.

Se trata de una problemática complicada y sensible, donde se debe velar por los fines pacíficos y de ningún modo permitir el aprovechamiento de industrias que dañan el sistema. El Campo de Hielo Patagónico Sur debería de ser un tema para generar un acuerdo de integración entre ambos, a modo de velar por estos fines en donde se lo proteja de entidades y/o empresas. Para finalizar, debo de mencionar el hecho de que no tenemos certeza alguna, ni tampoco garantía, de que las generaciones futuras no se vean afectadas por lo que hoy no estamos haciendo.
Debemos de proteger los recursos, de esta forma, estaremos protegiendo el futuro.
Fuentes
Aquae Fundación, 2023. Han desaparecido 200 glaciares en Chile.
Fundación Aquae, (2022). Campo de hielo Patagónico Sur entre Chile y Argentina.
Fundación Greenpeace Argentina, Glaciares: Hielos en peligro.
Fundación Greenpeace Chile, 2024. ¿Chao glaciares? Así afecta la minería a nuestras reservas de agua.
Brenning, Alexander; Azócar, Guillermo (2010). Minería y glaciares rocosos: impactos ambientales, antecedentes políticos y legales, y perspectivas futuras. Revista de Geografía Norte Grande.




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