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Brasil, la Potencia Latinoamericana

Brasil ha transformado su rol en la geopolítica drásticamente en los últimos 30 años, pasando de ser un país latinoamericano irrelevante a uno de los Estados que buscan reconfigurar el sistema internacional.


Los Estados Unidos de Brasil han demostrado un notable desempeño en el sistema internacional y una destacada capacidad económica en los últimos años. Con una población de 216 millones de habitantes, una superficie de 8,51 millones de km² y un PIB de más de 2,17 billones de USD, Brasil se posiciona como la mayor economía de Latinoamérica y la duodécima economía mundial.


En los últimos años, Brasil ha mostrado un gran desarrollo en materia militar, científica y tecnológica, convirtiéndose en el único país latinoamericano en fabricar chips y en el mayor constructor de submarinos y drones militares de la región. Este crecimiento sostenido ha permitido a Brasil desempeñar un papel único en el sistema internacional, destacándose en el continente sudamericano.


¿Qué Cambió en Brasil para que Sea lo que Es Hoy?


Históricamente, Argentina y Brasil disputaron la hegemonía regional. Sin embargo, a partir de la década de 1990, Brasil mantuvo un crecimiento constante mientras Argentina se sumergía en una crisis continua. Durante esa década, ambos países, al igual que otros de la región, adoptaron políticas desreguladoras tras la década perdida de los años 80. Brasil supo enfrentar adecuadamente este periodo de transformación del Estado, a diferencia de Argentina, y se consolidó como la potencia económica de la región.



Es importante entender la cuasiuniformidad de las políticas del Estado brasileño, que estuvo bajo un mismo gobierno durante gran parte del periodo analizado. En 2003, asumió como presidente el sindicalista Luiz Inácio Lula da Silva, quien implementó un programa de reformas post Consenso de Washington enfocadas en el desarrollo a través del Estado.


Durante la década de 2000, Brasil experimentó un crecimiento considerable, pasando su PIB de 558 mil millones de USD en 2003 a más de 2,62 billones de USD en 2011. En este periodo, el gobierno brasileño desarrolló una política exterior basada en la búsqueda de aliados internacionales que se opusieran al régimen internacional estadounidense, sustentada por una notable pragmática del presidente Lula.



Su rol en el sistema internacional


Actualmente, Brasil es uno de los países más importantes del sistema internacional. Su capacidad productiva, gran población y efectiva política exterior han posicionado al gigante sudamericano entre los países líderes del mundo. Sin embargo, su rol en la disputa bipolar entre Estados Unidos y China es difícil de precisar, ya que ha buscado desarrollo y cooperación con ambos.


Lula junto al presidente de los Estados Unidos Joe Biden

Las buenas relaciones con los Estados Unidos se remontan a principios del siglo XX, incluyendo la cooperación durante la Segunda Guerra Mundial y la alineación política en los años 90 y la gestión de Jair Bolsonaro. A pesar de esto, Brasil ha sido clave en la formación de bloques políticos y económicos que desafían el orden internacional, tanto a nivel regional (como UNASUR y MERCOSUR) como internacional (BRICS+).



Lula junto al presidente de China Xi Jinping

Por otro lado, Brasil ha encontrado desarrollo de la mano de China, su principal socio comercial. Esta dependencia económica es crucial para entender el posicionamiento geopolítico de Brasil, que, a pesar de algunas restricciones por esta relación, ha logrado desempeñarse de manera independiente en el ámbito internacional. Brasil y China también comparten una asociación política en los BRICS+, con un discurso antinorteamericano que busca reformar el sistema internacional. Un ejemplo destacado es la presidencia del Banco de los BRICS por la expresidenta brasileña Dilma Rousseff.



En materia militar, Brasil ha incrementado su desarrollo industrial y cooperación internacional, colaborando con países como India, Estados Unidos, Francia, Argentina, Uruguay y Paraguay. Además, ha aumentado su inversión militar, incluyendo la compra de blindados y aviones de combate, así como el desarrollo de armamento, destacándose en la fabricación de submarinos y drones militares. Brasil se ha fijado el objetivo de desarrollar un submarino nuclear para 2025.


Brasil ha demostrado ser una potencia emergente en el escenario internacional, similar a India y Turquía, buscando reformar el status quo internacional y permitir que los países del "sur global" participen en los órganos de poder internacional, como el Consejo de Seguridad de la ONU. La continuidad de políticas de largo plazo, a pesar de los cambios de gobierno, ha sido clave para su predictibilidad y crecimiento sostenido.



¿Quién es Lula Da Silva? ¿Es el responsable del crecimiento de Brasil?


Luiz Inácio Lula da Silva es un sindicalista, político y progresista brasileño, antiguo trabajador metalúrgico y actual presidente de la República Federativa de Brasil, cargo que ejerció de 2003 a 2011 y retomó el 1 de enero de 2023. Su gobierno formó parte del ala "revolucionaria" de Sudamérica en los principios del 2000, junto con líderes como Néstor Kirchner (Argentina), Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador) y Tabaré Vázquez (Uruguay).


Nestor Kirchner, Evo Morales, Lula Da Silva y Hugo Chavez

Su gobierno finalizó con una amplia fragmentación política, evidenciando tanto los éxitos de su gestión como el descontento de sectores que no vieron sus políticas combatir temas como el narcotráfico o la corrupción. En 2011, asumió Dilma Rousseff, su sucesora política, quien continuó con sus lineamientos pero fue destituida en 2016 por delitos de corrupción. Michel Temer encabezó el gobierno tras la destitución de Rousseff hasta 2019. En 2018, Lula fue encarcelado por corrupción y cumplió 580 días privado de libertad.


En 2019, el derechista Jair Bolsonaro asumió la presidencia, estableciendo lazos con Estados Unidos (durante la gestión de Donald Trump) e intentando girar el gobierno hacia una política menos intervencionista. A pesar de su oposición política a Lula, Bolsonaro priorizó las relaciones con Estados Unidos, manteniendo la cooperación con China e India y fortaleciendo los BRICS y MERCOSUR. Esta continuidad de la política exterior ha sido un éxito para Brasil, que en 2023 cambió de gobierno, demostrando que, a pesar de las diferencias, los gobiernos respetan políticas a largo plazo que permiten predictibilidad y crecimiento a la nación.


Donald Trump junto a Jair Bolsonaro

Conclusiones


Brasil ha logrado consolidarse como una potencia regional y un actor relevante en el escenario global gracias a una combinación de crecimiento económico sostenido, desarrollo tecnológico y militar, y una política exterior pragmática y multifacética. La estabilidad en sus políticas de largo plazo, a pesar de los cambios de gobierno, ha permitido a Brasil mantener una trayectoria ascendente y participar activamente en la reconfiguración del sistema internacional. Mirando hacia el futuro, Brasil continúa enfrentando desafíos y oportunidades, pero su capacidad para adaptarse y evolucionar sugiere que seguirá siendo una fuerza significativa en la geopolítica mundial.

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